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GRUPO DE
ACTIVIDAD FÍSICA
CONTROLADA
El mantenimiento de un cierto
grado de actividad física se ha
demostrado eficaz en el tratamiento de la Fibromialgia y del Síndrome de Fatiga
Crónica de moderada intensidad, pero debe ser efectuado bajo
estrictas condiciones y siempre bajo la supervisión de un
experto, pues de hecho, uno de los criterios diagnósticos
propios del SFC es el malestar después del esfuerzo durante
más de 24 horas y superar los límites de cada paciente puede
desencadenar un severo brote de actividad de la patología.
Muchos terapeutas confunden el
mantenimiento dirigido de la actividad física con un programa
incremental de ejercicio. En el caso concreto del SFC/EM, este
ha demostrado empeorar los síntomas en la mayoría de enfermos,
a diferencia de la FM.
Esta circunstancia y la
limitadísima capacidad de ejercicio de estos pacientes, hace
que el plan de ejercicio deba ser muy concreto y orientada a
cada paciente y a cada momento de su situación clínica. Puede
obtener información sobre nuestros modelos de ejercicio físico
para
Fibromialgia
y
Síndrome de
Fatiga Crónica a través de los enlaces.
Es importante saber que los
beneficios que aporta el la actividad física se pierden pronto
cuando cesa su práctica y por ello, cualquier plan, debe
partir de la base del mantenimiento de la actividad en el
tiempo.
Estos Grupos de Actividad
Física están orientados tanto a pacientes del IFR como a los
que no lo son y se realizan en las instalaciones de
FisioCIMA, Servicio de Fisioterapia y
Rehabilitación de Clínica CIMA,
bajo la dirección del Sr.Ramón Foraster (Fisioterapeuta).
Puede solicitar más información
a su médico del Institut Ferran de Reumatología o directamente
a través de FisioCIMA (Tél.: 93 55 22 718). Para ser
incluído en estos grupos no es preciso ser paciente de nuestro
Servicio de Reumatología, pero sí precisará un informe de su
médico habitual para que podamos proceder a un tratamiento
individualizado.
Descargue el
folleto de los Grupos de Microgimnasia (pdf en castellano 103
Kb.)
GRUPO DE ATENCIÓN POR
ENFERMERÍA ESPECIALIZADA (A.E.E.)
Nuestro personal especializado
hace un seguimiento regular y frecuente de cada paciente con
muy bajo costo para responder a sus dudas, plantear los
problemas al seguimiento de la medicación, parametrizar su
evolución en el dolor y en la fatiga y alertar al médico de
cualquier factor que afecte a la normal evolución del curso de
la enfermedad. Esto permite un control mucho más próximo y un
acceso del paciente al servicio mucho más fácil.
GRUPOS DE AYUDA MÚTUA
(G.A.M.) en SFC/EM y FM (Fibromialgia)
Un Grupo de
Ayuda Mútua (GAM) es un grupo de autogestión que se organiza
en función de necesidades comunes. Es un grupo formado por
personas en situación de igualdad. No hay discriminación de
ninguna índole, las únicas condiciones para conformar un GAM
son:
-
Sufrir el mismo problema o carencia, ya sea físico,
emocional, moral o espiritual.
-
Sentir el deseo y/o la necesidad de compartir sus
experiencias.
El beneficio
de la participación en un GAM depende de las características
de personalidad de cada sujeto. Es importante evaluar, para
cada caso, la pertinencia o no de dicha inclusión en forma
permanente o temporaria.
Ser miembro
de un GAM para el SFC/FM debería posibilitar compartir
experiencias comunes propias de la misma enfermedad y también
crear las condiciones para que cada uno pueda, a su ritmo y de
acuerdo a sus propias necesidades y posibilidades:
-
Evitar el aislamiento social.
- Aceptar la
realidad de su condición de enfermo de SFC/FM.
- Reconocer
las limitaciones y los efectos que la misma causa en su
vida.
- Aumentar
la autoestima.
-
Desarrollar paulatinamente un mayor sentido de control y
contención de sí mismo.
-
Desarrollar nuevas conductas y cambiar actitudes que
favorezcan un mayor contacto con el propio cuerpo y sus
necesidades.
- Trascender
la enfermedad misma y ser persona, no solo enfermo de...
El grupo debe
contar con:
-
Integrantes que padezcan la misma enfermedad y que hayan
sido debidamente diagnosticados.
- La
posibilidad de incluir miembros que tengan conocimiento y
sufran el SFC/FM por un período de tiempo importante como
para poder trasmitir sus experiencias y aprendizajes acerca
de la misma a los recientemente diagnosticados.
- Un modelo
de presentación e inclusión para los integrantes nuevos.
- Una red de
comunicación que de soporte a sus miembros más allá de la
asistencia regular al GAM.
-
Predisposición para contemplar las necesidades de la mayoría
de sus integrantes.
- Líderes
que demuestren tener buena empatía y capacidad para ayudar a
los miembros del grupo a establecer un buen clima de
encuentro donde se pueda transformar una discusión en un
intercambio de información para todos.
El grupo
deberá estar atento a:
- No
confundir la identidad de las personas con la enfermedad
misma: En este sentido es importante que este tipo
de grupo pueda ayudar a discriminar que es atribuible al
SFC/FM como enfermedad y que corresponde a la identidad
de cada uno de sus miembros. Poner el ser persona por
delante del ser paciente.
-
Contemplar los distintos tipos de personalidades:
Los grupos de autoayuda no son para todo tipo de
personalidad; si bien convocan a todos aquellos que tienen
una misma enfermedad, sería un error no contemplar las
diferencias individuales. Estos encuentros pueden ser
contraproducentes para aquellas personas especialmente
sensibles que puedan quedar emocionalmente afectadas con los
problemas de otras personas, o para aquellos que siendo
extremadamente tímidos y solitarios puedan vivir la
situación grupal como una exigencia más.
- No
anteponer intereses personales a los comunes: Evitar
caer en actitudes o modalidades extremistas como por
ejemplo:
- Asegurar
una cura.
- Proponer
rápidas soluciones que no contemplen las diferencias
individuales.
-
Trasformar la dinámica de un grupo de autoayuda en una
terapia de grupo.
-
Presionar a los integrantes del grupo a abandonar
tratamientos que les han sido prescritos y a optar por una
única solución posible.
- Insistir
o presionar a sus miembros a revelar información personal
y/o privada.
- Imponer
el respeto o sometimiento a un único líder carismático.
Nuestros Grupos de Ayuda
Mútua ofrecen, de forma complementaria apoyo a familiares.
INFORMACIÓN PARA
FAMILIARES Y AMIGOS DE AFECTADOS
Las enfermedades crónicas
irrumpen en el contexto familiar y/o social alterando su
dinámica y desafiando su capacidad de adaptación a los
cambios.
La falta de energía y la
tendencia al aislamiento, que comúnmente acompañan a las
personas enfermas de Síndrome de Fatiga Crónica (SFC)
dificultan la comunicación. No cualquiera puede comprender o
aceptar las necesidades alternadas de distancia y acercamiento
que el SFC manifiesta.
Quizás ayude recordar que
las personas que sufren enfermedades crónicas tienen
necesidades emocionales, sociales y espirituales, no sólo
físicas o médicas. Necesitan:
Evitar relaciones que sean
física o mentalmente agotadoras, y personas y situaciones que
lo estresen.
* Comunicar abiertamente sus
necesidades y sentimientos acerca de la enfermedad.
* Sentirse aceptado y comprendido.
* Preservar su libertad e independencia, aún en el estado de
necesidad en que se encuentra.
* No volverse totalmente dependiente de los otros.
* Aprender a respetar su nivel de actividad y no excederse
"haciendo más de lo que puede"
* Confianza para delegar tareas que excedan sus posibilidades.
Las siguientes sugerencias
pueden ayudarlo para poder acompañar mejor a su familiar y/o
amigo en el largo proceso de esta enfermedad.
Para
familiares de Pacientes con SFC:
• Hablar acerca de la
enfermedad; pretender que no ocurre no ayuda a enfrentar la
crisis. Es importante discutir la enfermedad y sus efectos
sobre la familia en su conjunto y sobre cada miembro en
particular.
• Asegurarse que cada integrante de la familia comprenda la
enfermedad, aún los más pequeños.
• La familia debe brindar igual oportunidad de expresión a
todos y a cada uno de sus miembros. Mantener el canal de
comunicación abierto puede ayudar a evitar eventuales
conflictos.
• Cada uno debe aceptar como válidos el modo de sentir y de
pensar de los demás integrantes, aún cuando difiera con lo
supuestamente esperable para la mayoría.
• Flexibilizar lo más posible la forma de funcionar dentro de
la familia. Será necesaria una redistribución de roles, la
asunción de nuevas obligaciones y creatividad para buscar
soluciones frente
a situaciones conflictivas.
• Verificar que cada miembro de la familia tenga claro qué se
espera de él.
• La familia deberá evitar actitudes sobreprotectoras y/o
hacer suposiciones acerca de lo que es más conveniente para el
enfermo. Siempre que sea posible el paciente deberá
involucrarse y participar activamente de las decisiones y
proyectos familiares.
• El paciente debe estar abierto a la expresión y discusión de
sus necesidades y limitaciones, sin caer en el error de evitar
exponerlas creyendo que de esa manera le ahorra dificultades y
sufrimientos a su familia.
• Deben ser comprendidas y
respetadas las emociones y necesidades de todos los miembros
de la familia y no solamente las del paciente. Para poder
cuidar al miembro enfermo de la familia, cada uno debe
considerar prioritario su bienestar personal en armonía con el
de los demás.
Para
amigos y conocidos de Pacientes con SFC:
• Trate de ser paciente con
él, no puede evitar sufrir imprevistos cambios de ánimo.
• Respete el deseo de su amigo de estar solo cuando lo
necesite; no lo tome como un desprecio o falta de interés.
• Continúe en contacto con su amigo y no deje de proponerle
hacer cosas juntos, pero comprenda que lo que para Ud. pueda
ser un ejercicio menor, para su amigo puede implicar un gran
esfuerzo.
• Trate de comprender las limitaciones de esta enfermedad y no
se ofenda con su amigo cuando cancele una cita a último
momento.
• Sea sincero con él, no le
oculte sus temores o preocupaciones respecto al vínculo entre
Uds.
• Manténgase abierto al diálogo e invítelo a comunicarse.
Discutan la enfermedad y sus efectos sobre la relación.
• Ayúdelo a impedir que se aísle socialmente.
Los cambios por los que
atraviesa el afectado por SFC pueden hacerle sentir que su
vida esta fuera de control. No puede evitar sentirse
desalentado cuando un tratamiento no da los resultados
esperados o cuando sufre una nueva recaída. Por otra parte es
inevitable que sufra una cuota de dolor o se sienta culpable
por los efectos que su enfermedad causa a quienes lo rodean.
Ayúdelo a mantenerse
optimista sin dejar de ser realista, a aceptar su condición
clínica y las limitaciones propias.
Aliéntelo a participar en un
grupo de autoayuda, el intercambio con otras personas que
estén pasando por lo mismo es importante para aprender a vivir
con la cronicidad de esta enfermedad.
El paciente con SFC necesita
mantener el contacto social y afectivo no sólo con pares sino
también con personas sanas para alcanzar un justo equilibrio
entre el apoyo que sólo otro afectado puede proporcionarle, y
el contacto con otras realidades externas a él y su
enfermedad.
Estas recomendaciones han
sido extraídas, en gran parte, de la magnífica web sobre
SFC/ENMI de la Asociación Argentina de Síndrome de Fatiga
Crónica/Encefalomielitis Miálgica. Recomendamos su visita
detallada a :
http://www.aasfc.org.ar/Index.htm
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