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UNIDAD DE ENSAYOS CLÍNICOS
¿Qué entendemos por ensayo clínico?
Toda investigación
efectuada en seres humanos, con el fin de determinar o confirmar los
efectos clínicos, farmacológicos, y/o demás efectos
farmacodinámicos, y/o de detectar las reacciones adversas, y/o de
estudiar la absorción, distribución, metabolismo y eliminación de
uno o varios medicamentos en investigación con el fin de determinar
su inocuidad y/o su eficacia.
Quiero saber
más...
Los ensayos clínicos son una parte fundamental en el proceso de
desarrollo, aprobación e introducción en el mercado de nuevos
fármacos y tratamientos contra las enfermedades reumatológicas.
Descubrir si los nuevos agentes terapéuticos son seguros y eficaces
es el principal objetivo de la mayor parte de ellos. Sin embargo,
también pueden estar destinados a conocer cómo prevenir la
enfermedad, sus
factores de susceptibilidad e influencia de la
genética, diagnosticar precozmente la patología o bien mejorar
la calidad de vida de los enfermos. Sin ellos, sería imposible
avanzar en el contexto de la medicina científica.
Todos los participantes en ensayos clínicos, son siempre voluntarios
y deben saber que su participación, puede comportar más riesgos que
cuando se toma un fármaco ya conocido. Estos riesgos, en algunos
casos, pueden llegar a ser graves.
Cada uno de los protocolos de ensayo clínico tiene unos determinados requerimientos
(o criterios de inclusión) que deben cumplir todos los pacientes que
vayan a participar. En algunos casos se trata de un tipo de cáncer
concreto, o una fase de la enfermedad determinada; en otros, existen
criterios excluyentes que impiden la participación de ciertos grupos
de edad o subgrupos de pacientes con características determinadas.
Desde su puesta en funcionamiento, Institut Ferran de Reumatologia,
ha apostado de forma decidida por los ensayos clínicos de calidad.
Para ello, disponemos de convenios con centros multidisciplinares con alto volumen
de pacientes, que incluyen
hospitalización, multiespecialidades, urgencias de 24 horas, servicio de farmacia hospitalaria y
departamentos de análisis clínicos y técnicas de imagen con los
equipos más avanzados actualmente disponibles.
Todos estos servicios se ponen a disposición del protocolo de ensayo
clínico, de una forma independiente y diferenciada de la asistencia
habitual.
Pero más allá de los recursos humanos y técnicos, el verdadero
protagonista del ensayo clínico es el paciente y su seguridad. En
este sentido, IFR se somete al criterio de los Comités
Éticos
que deben aprobar cualquier ensayo a realizar
por nuestros investigadores,
velando por la más estricta ética del mismo.
Puede consultar el listado de
Comités Éticos de Investigación Clínica, aprobados por la Generalitat de Catalunya a fecha marzo de 2008, en
este pdf.
Los Comités Éticos, han aprobado y controlado ensayos que han permitido
avances en el conocimiento médico, varios de ellos han
tenido como titular de la investigación al Institut Ferran de
Reumatologia, en concreto en los ámbitos de la genética,
biopsias musculares en enfermedades que cursan con fatiga y
novedosos tratamiento de la artrosis, artritis y fibromialgia. En
otros casos, lo que se demostrado es lo inverso, por ejemplo con
fármacos o procedimientos que no han demostrado ser eficaces. Tanto
la demostración de eficacia como la de ineficacia, son útiles para
el avance de la investigación.
Nuestros compromisos
Todos nuestros ensayos se ajustan a los Principios de Buena Práctica
Clínica, emanantes de la Declaración de Helsinki y las normas
subsiguientes, que esencialmente son:
I.- Antes de iniciar un ensayo, deben considerarse las
inconveniencias y riesgos previsibles en relación con el beneficio
previsto paras el sujeto individual del ensayo y para la sociedad.
Un ensayo debe ser iniciado y continuado sólo si los beneficios
previstos justifican los riesgos.
II.- Los derechos, seguridad y bienestar de los sujetos del ensayo
son las consideraciones más importantes y deben prevalecer sobre los
intereses de la ciencia y la sociedad.
III.- La información clínica y no clínica disponible sobre un
producto en investigación debe ser adecuada para respaldar el ensayo
clínico propuesto.
IV.- Los ensayos clínicos deben ser científicamente razonables y
estar descritos en un protocolo claro y detallado.
V.- Un ensayo debe ser realizado de acuerdo con el protocolo, que ha
recibido una revisión previa y una opinión favorable/aprobación de
un Comité Ético Independiente de Investigación Clínica (CEIC).
VI.- El cuidado médico que reciben los sujetos y las decisiones
médicas que afectan a los mismos deben ser siempre responsabilidad
de un médico cualificado o, en su caso de un odontólogo cualificado.
VII.- Cada individuo implicado en la realización de un ensayo debe
ser cualificado, por educación, formación y experiencia, para
realizar su labor.
VIII.- Se debe obtener un consentimiento informado, otorgado
libremente, de cada sujeto, previamente a su participación en el
ensayo clínico.
IX.- Toda la información del ensayo clínico debe ser registrada,
manejada y almacenada de forma que permita su comunicación,
verificación e interpretación exactas.
X.- Debe protegerse la confidencialidad de los registros que
pudieran identificar a los sujetos, respetando la privacidad y las
normas de confidencialidad de acuerdo con los requisitos reguladores
pertinentes.
XI.- Los productos en investigación deben ser fabricados, manejos y
almacenados de acuerdo con las normas de buena práctica de
fabricación pertinentes y se deben utilizar de acuerdo con el
protocolo aprobado.
Fases de los ensayos clínicos
Fase I: en esta etapa se estudia la seguridad de un nuevo fármaco,
cómo se debe administrar (oralmente, como una simple pastilla o bien
de forma intravenosa, intramuscular etc.), con qué frecuencia y cuál
es la dosis máxima tolerada, es decir, cuál es el umbral a partir
del cuál el medicamento se convierte en una sustancia peligrosa.
Generalmente este tipo de ensayos están muy restringidos o se llevan
a cabo con voluntarios sanos.
Fase II: estos ensayos añaden cierta información a los anteriores
con respecto a la actividad del fármaco y sus efectos en una
determinada enfermedad. Si un porcentaje superior al placebo
responde a la nueva terapia, se seguirá avanzando en la
investigación.
Fase III: en estos casos se compara un nuevo tratamiento con la
terapia estándar que viene administrándose de forma habitual en la
práctica clínica. Los pacientes se asignan aleatoriamente a uno de
los dos grupos, de manera que son tratados bien con el nuevo o con
el viejo fármaco, comparándose los resultados. Esta es la fase más
habitual de inclusión para nuestros pacientes.
Fase IV: estos ensayos están diseñados con la intención de conocer
más datos sobre la dosis o administración de un determinado fármaco,
los efectos secundarios que puede provocar etc. Estos ensayos
también pueden comparar dos tratamientos diferentes que están
aprobados para usos diferentes, de manera que los científicos puedan
determinar cuál de los dos es más eficaz en el tratamiento de una
patología concreta. Tanto esta etapa como la anterior deben llevarse
a cabo obligatoriamente con medicamentos registrados.
En el caso de las dos primeras fases, una vez que el ensayo ha
finalizado se revisan todos los datos obtenidos y se toma una
decisión respecto a seguir su evolución o interrumpir el proceso
investigador. En fases posteriores, los resultados de los ensayos se
dan a conocer en revistas médicas o congresos especializados.
Para su aprobación por las autoridades sanitarias y su posterior
comercialización, un fármaco debe pasar obligatoriamente por las
tres primeras fases.
Algunas cuestiones básicas
Casi un 85% de los pacientes desconoce que cumple el perfil
necesario para formar parte de un ensayo clínico.
A continuación le
planteamos algunas de las cuestiones que un paciente debe conocer si
su reumatólogo le ofrece esa posibilidad, por supuesto si Vd. se
incluye en un ensayo desarrollado en Clínica CIMA / Institut
Ferran de Reumatologia, conocerá estos, y más datos, desde el
inicio:
¿Cuál es el objetivo del ensayo?
¿Quién es el promotor del mismo?
¿Ha sido aprobado el trabajo por alguna institución o autoridad
sanitaria?
¿Cuánto va a durar?
Cuáles son las actuales alternativas disponibles para el tratamiento
de mi enfermedad?
¿Cuáles son los potenciales riesgos y beneficios?
¿Seguirá siendo secreta mi historia clínica?
¿Me costará algo de dinero o deberé asumir algún tipo de gasto?
¿Cuáles son mis responsabilidades?
¿Cuántos pacientes han probado ya el nuevo fármaco? ¿Cuál ha sido su
respuesta?
La legislación vigente obliga a que el ensayo esté aprobado por el
comité ético del centro donde se va a llevar a cabo y por el
Ministerio de Sanidad. Una vez aprobado, todos los pacientes que van
a iniciar una experiencia de este tipo deben ser plenamente
informados de las terapias que se van a recibir, las pruebas y
cuestionarios necesarios, así como los potenciales riesgos y
beneficios a los que se enfrentan. Para ello, si mantiene Vd. su
interés en participar, se le entregará y podrá firmar, tras su
lectura detallada y haber comprendido todos los aspectos, un
documento que se conoce como 'consentimiento informado'. En él, el
paciente recibe toda la información por escrito, así como sus
derechos y obligaciones. Estos documentos incluyen además una
explicación del uso que se va a hacer de esos datos en el futuro,
usos que generalmente tienen que ver con los efectos de los
medicamentos a largo plazo, potenciales problemas psicológicos en el
futuro, así como estadísticas de supervivencia.
Ventajas e inconvenientes
En el caso de los nuevos fármacos no hay ninguna razón por la que se
pueda asegurar que le beneficiará; sin embargo, y después de valorar
los argumentos a favor y en contra, muchos participantes concluyen
que las ventajas superan a los inconvenientes, sobre todo en el
ámbito de enfermedades para las que no existe un tratamiento
claramente eficaz. Se trata de una decisión personal que es
necesario que valore de forma minuciosa, o que comparta con sus
familiares o allegados. Su médico de confianza no podrá orientarle
en esta decisión.
Es importante que el paciente interesado en participar en un ensayo
clínico sepa que, con mucha probabilidad no obtendrá ningún
beneficio directo, sino que colaborará generosamente con el avance
de la investigación en la enfermedad que sufre.
Los ensayos clínicos no representan gasto alguno para el paciente,
aunque tampoco recibe remuneración alguna por ellos. En ocasiones,
puede ver reembolsados sus gastos de desplazamiento. Los
investigadores y el centro médico, reciben compensaciones económicas
justificadas por las horas de trabajo y dedicación al ensayo, y por
las pruebas médicas que requieren (análisis, radiografías, etc.).
En cualquier caso, estos son sólo algunos de los beneficios y
dificultades que puede obtener si entra a formar parte de uno de
nuestros ensayos clínicos:
. Puede disponer de acceso gratuito a nuevos medicamentos que no están
disponibles por el momento para el público en general y que, tal
vez, tarden años en recibir el resto de enfermos, si se demuestra su
eficacia.
. Los profesionales vigilarán con mayor frecuencia la respuesta de
su organismo a la nueva sustancia, especialmente para detectar los
potenciales efectos secundarios.
. Filantrópicamente hablando, su aportación contribuye a la lucha
contra las enfermedades reumáticas.
. Es cierto que los nuevos agentes pueden provocarle algunos efectos
secundarios, algunos de ellos desconocidos.
Nada le asegura que la terapia que se está investigando vaya a
beneficiarle, ni siquiera que vaya a ser mejor que el estándar
empleado habitualmente en los hospitales, de hecho, en todos los
ensayos, siempre existen grupos de enfermos que son tratados con
placebo, es decir, una sustancia inerte que se compara con la
efectiva. Como la asignación de los pacientes a cada grupo es
totalmente aleatoria y ni su médico la conoce, no podrá saber si
está tomando placebo o el fármaco efectivo.
Cuando demuestre su interés por participar en algún ensayo clínico
para el que sea potencialmente candidato, su médico le entregará un
detallado consentimiento informado que deberá leer con detenimiento.
Le recomendamos que escriba, en un papel aparte, sus dudas o
preguntas y las consulte, hasta su total satisfacción, antes de la
firma del mismo.
Debe saber que puede renunciar, en cualquier momento, a seguir en el
ensayo. Esta renuncia no alterará, bajo ningún concepto, la
prestación de nuestros servicios asistenciales habituales. Tampoco
deberá justificar ante nadie, el motivo de su renuncia.
Los promotores de los ensayos clínicos suscriben una póliza de
seguro que cubre cualquier reclamación económica que pueda efectuar
Vd. por las consecuencias del ensayo. A pesar de ello, estas
reclamaciones pueden ocasionarle molestias y requerir soporte
jurídico.
Actualmente
Institut Ferran de Reumatologia se encuentra en fase de
reclutamiento de pacientes para ensayos en las siguientes
enfermedades:
Si está potencialmente interesado en conocer más sobre nuestros
ensayos clínicos y participar, si es posible, en alguno de ellos,
por favor, contáctenos a través del teléfono:

Información para las CRO
Los profesionales del Institut Ferran de Reumatologia, han
creado herramientas optimizadas y han contratado externamente
consultores de calidad total para la relación con los monitores de
ensayos clínicos (CRA) y mantienen un contacto frecuente con
actualización de datos con los CRO (Contract Research
Organization) más importantes que operan en España.
Si es Vd. un CRO y desea conocernos mejor para incluir el IFR en su
proceso de selección de investigadores, por favor contacte con
nuestro departamento de ensayos clínicos en los siguientes correos
electrónicos:
ensayos_clinicos@institutferran.net (español)
clinical_trials@institutferran.net (english)
aPuede acceder a
una monografía divulgativa y de interés sobre los ensayos clínicos
en este
enlace
externo (pdf en castellano) y en
este otro.
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