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La Distrofia Simpático
Refleja (DSR) es una enfermedad compleja (código CIE-9 CM 733.7),
cuyas causas se desconocen y que puede tener consecuencias graves.
Es habitual que el diagnóstico sea tardío. Normalmente se
produce tras un traumatismo, ya sea grande (fracturas) o pequeño
(incluso un esguince) y produce una sensación de "quemazón
importante" con trastornos tróficos de la piel y un fenómeno de
exquisita sensibilidad y dolor al mínimo roce o estímulo conocido
como "alodinia". Al parecer, el
sistema simpatico queda anormalmente activado, produciendo
sustancias que activan los nociceptores y perpetúan el dolor al
tiempo que se producen trastornos vasomotores permanentes.
El
término Síndrome de Distrofia Simpática Refleja, introducido
por Evans en la literatura médica en 1946 ha recibido varias
denominaciones, todas ellas
imprecisas, denotando algunas el origen
del trastorno, otras los mecanismos del dolor y otras la evolución
del mismo. Así, se le ha llamado: SÍNDROME DE CAUSALGIA (MAYOR Y
MENOR), ATROFIA DE SUDECK, ALGODISTROFIA, ALGONEURODISTROFIA,
DISTROFIA REFLEJA NEUROVASCULAR, SÍNDROME DE STEINBROCKER,
OSTEOPOROSIS POSTRAUMÁTICA, DISTROFIA POSTRAUMÁTICA, VASOESPASMO
POSTRAUMÁTICO, EDEMA CRÓNICO POSTRAUMÁTICO, SIMPATALGIA, etc. A
partir de 1994 la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor
(International Association for Study of Pain - IASP, por sus
siglas en inglés) reunió todas estas definiciones bajo el término de
SÍNDROME DOLOROSO REGIONAL COMPLEJO para denotar el
dolor regional y los cambios autonómicos y sensitivos que exceden en
intensidad, magnitud o ambos a un fenómeno traumático (ver más
abajo).
Así, el Síndrome Doloroso Regional Complejo quedó clasificado
en Tipo-I (Distrofia Simpática Refleja) y en
Tipo-II (Causalgia). En este último, el dolor es producido
esencialmente por una definida y demostrable lesión del nervio
periférico y sus ramas, como veremos más adelante.
El
Síndrome Doloroso Regional Complejo Tipo-I o Distrofia Simpática
Refleja es más frecuente en personas jóvenes y suele ser causado por
traumas mayores o menores habitualmente en las extremidades,
fracturas, cirugías ortopédicas o vasculares, lesiones médicas como
Osteoartritis, discopatías intervertebrales, Lupus Eritematoso
Sistémico con Anticoagulante Lúpico, Infarto de Miocardio o
accidentes cerebrovasculares; pero a diferencia de la Causalgia, la
lesión del nervio periférico NO es demostrable en la
Electromiografía (EMG) ni en los estudios de Neuroconducción. En
este caso es característico que la intensidad de los síntomas sea
desproporcionada a la severidad del trauma, que puede ser
absolutamente mínimo.
Aunque la irradiación del dolor suele ser distal al sitio del evento
inicial, en 70% de los casos el dolor se irradia a áreas distantes,
no contiguas, sin un patrón neuropático y sin seguir la zona de
inervación de un dermatoma; y puede ser tan caprichosa como la
diseminación "en espejo" en la extremidad contralateral sana.
Algunos casos pueden aparecer espontáneamente, sin un evento
precipitante definido.
El
dolor habitualmente se describe como tipo quemante o urente,
asociado a rigidez muscular o articular, sensación de edema,
trastornos en la sudoración local y
alteraciones de la sensibilidad
como alodinia térmica, hiperalgesia y disestesias y es frecuente
encontrar eritema localizado en esta primera fase. Con el tiempo el
dolor se intensifica (segunda fase), la alodinia térmica es mayor,
aparece edema de la extremidad, con cambios en la coloración de la
misma (palidez o cianosis) y severa restricción de los arcos de
movimiento articular correspondientes. Posteriormente (tercera fase)
aparece atrofia muscular por desuso, atrofia de la dermis y
epidermis y contracturas musculares Si el manejo no se inicia
precozmente el cuadro clínico evoluciona casi inevitablemente a la
cronicidad grave.
En 1989 la American
Association for Hand Surgery aceptó un trabajo de consenso acerca de
la nomenclatura y clasificación de esta entidad; la International
Pain Nomenclature Group introdujo en 1996 el término “Síndrome de
Dolor Regional Complejo” (complex regional pain syndrome, CRPS en
inglés y SDRC en español). La DSR se engloba dentro del SDRC.
Así pues, el SDRC
abarca una variedad de estados álgicos postraumáticos que aparecen
de forma regional y que exceden en grado y duración el dolor
esperable para el traumatismo desencadenante (ver esquema). Algunos
autores proponen que la Finromialgia sea considerada también una
forma de SDRC.

Criterios
diagnósticos de SDRC tipo I (DSR)
|
SDRC
TIPO I
ó DSR |
|
Existencia de factor traumático desencadenante |
|
Alodinia, hiperalgesia o dolor continuo, que no se encuentran
limitados al territorio de un único nervio periférico y
parecen desproporcionados para el traumatismo desencadenante |
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Existencia actual o previa de edema, anomalías en el flujo
sanguíneo cutáneo, actividad pseudomotora anormal y disfunción
motora desproporcionada para el evento inicial |
|
Exclusión de otros procesos que puedan ser responsables del
dolor o la alteración funcional |
Criterios
diagnósticos de SDRC tipo II (Causalgia)
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SDRC
TIPO II
ó Causalgia Mayor Clásica |
|
Existencia de lesión nerviosa desencadenante |
|
La presentación tiene una distribución regional, limitada al
nervio lesionado |
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Alodinia, hiperpatía o dolor continuo y espontáneo, que
normalmente se encuentran limitados al territorio afectado,
pero pueden progresar proximal o distalmente. No sigue una
distribución dermatológica o de nervio periférico típica |
|
Existencia actual o previa de edema, anomalías en el flujo
sanguíneo cutáneo, pero posterior a la lesión nerviosa, o
disfunción motora desproporcionada para el evento inicial |
|
Exclusión de otros procesos que puedan ser responsables del
dolor o la alteración funcional |
Es
fácil ver con ésta evolución natural de la enfermedad cómo se le ha
denominado anteriormente desde cuadros de edema doloroso hasta
cuadros de atrofia y por consiguiente las antiguas denominaciones
solamente reflejaban el momento de la evolución en que se observaban
y se diagnosticaban las lesiones. Se han descrito amputaciones por
el efecto de la Distrofia Simpático Refleja.
Estadios clínicos en
la DSR
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ESTADIFIOS
SDRC
TIPO I
(DSR) |
|
I |
Etapa traumática |
Precoz |
Respuesta inflamatoria aguda. No existe atrofia |
|
II |
Etapa distrófica |
Intermedia |
Aparecen cambios distróficos |
|
III |
Etapa atrófica |
Tardía |
Atrofia y/o rigidez difusas |
El
término más empleado ha seguido siendo, a pesar de todo, el de
Distrofia Simpática Refleja. Sin embargo, ¿cuál es el papel del
Simpático en éste fenómeno doloroso?. La principal función del
Sistema Nervioso Simpático es la de preparar al individuo para
enfrentar los estímulos adversos o amenazantes de la vida en el
medio ambiente. La experiencia clínica ha demostrado, sin embargo,
que el Simpático puede ser el responsable de mantener y perpetuar
ciertos síndromes dolorosos crónicos, particularmente aquellos en
que el dolor mejora o desaparece al efectuar un bloqueo simpático.
Las
siguientes observaciones indican que las acciones eferentes del
Simpático están involucradas en la generación y mantenimiento de
ciertos estados dolorosos:
-
La función simpática en el área afectada es anormal: edema,
sudoración y distrofia en la piel (trastorno sudomotor) y
alteraciones del flujo sanguíneo con cambios en la temperatura
(trastorno vasomotor).
-
Pronto alivio del dolor tras una terapia simpaticolítica, en
aquellos casos con dolor mediado por el simpático (no son todos
los casos).
-
Activación del sistema nervioso simpático por ruidos intensos,
aplicación Iontoforética o aplicación intradérmica de agentes
adrenérgicos, que exacerban el dolor.
Sin
embargo se ha demostrado que el dolor en la Distrofia Simpática
Refleja no siempre es generado, mantenido ni perpetuado por el
Sistema Nervioso Simpático, razón por la cual se cambió su
denominación por Síndrome Doloroso Regional Complejo, aunque se
puede considerar que existen normalmente interacciones simpáti
cosensitivas en los tejidos sanos en el humano, demostrándose que la
actividad simpática y las catecolaminas pueden activar primariamente
los nociceptores aferentes. De aquí que se haya reportado tanto
fracaso terapéutico con solo Simpaticolíticos en los casos de
Síndrome Doloroso Regional Complejo Tipo-I o Distrofia Simpática
Refleja.
Se
ha tratado de investigar qué tanto factor inflamatorio podría
existir en el Síndrome Doloroso Regional Complejo Tipo-I; sin
embargo en un estudio reciente en Holanda, la Citometría de flujo en
13 pacientes no mostró diferencias con la de los sujetos controles,
por lo tanto no se encontró asociación entre los índices
inmunológicos y la Distrofia Simpática Refleja.
Por
último, tratando de encontrar un posible factor genético, Kemler M y
colaboradores en Holanda encontraron que en 52 pacientes
cuidadosamente seleccionados con Distrofia Simpática Refleja la
frecuencia de HLA-DQ1 fue significativamente superior a los
controles, pero este factor genético requiere de mayores estudios.
Diagnóstico
El diagnóstico de
cada subtipo de SDRC (DSR, causalgia) se basa en cumplir los
criterios enumerados en las tablas anteriores. Algunos autores
justifican el diagnóstico de DSR ante la presencia del dolor
característico con hiperpatía y alodinia junto con el factor
desencadenante. El diagnóstico precoz mejora el pronóstico.
No hay una prueba
específica para diagnosticar la DSR y el CRPS. El consenso global en
que el dolor es la piedra angular en la entidad se pierde al hablar
del grado de alteraciones inflamatorias, vegetativas y distróficas
necesarias para asegurarlo.
CRITERIOS DIAGNOSTICOS DE
DISTROFIA SIMPATICO REFLEJA
(Doury P,
Pattin S, Eulry F, Fauquert P, Srandier R, Gaillard JF.
L'algodystrophie du senou. A propos d'une serie de 125
observations. Rev Rheum 1987; 54(10): 655-659).
GRUPO A.-
- Dolor mecánico, inflamatorio
o mixto localizado.
- Hiperestesia cutánea
localizada.
- Alteraciones vasomotoras:
hiper-hipotermia localizadas.
- Eritema, palidez o cianosis
localizadas.
- Edema localizado.
- Retracción aponecrótica o
tendinosa.
GRUPO B.-
- Desmineralización ósea homo o
heterogénea.-Localizada sin osteocondensación ni alteraciones de
la interlínea.
- Hiper o hipocaptación ósea
localizada en la gammagrafía ósea.
GRUPO C.-
- Ausencia de signos biológicos
de inflamación
GRUPO D.-
- Líquido articular no
inflamatorio.
- Histología sinovial sin
infiltrados inflamatorios y con signos de congestión vascular.
- Histología ósea normal o con
rarefacción trabeculas óseas o con aumento reabsorción
osteoclástica o aumento de osteogenesis.
- GRUPO E.-
- Eficacia espectacular con
calcitonina. Bloqueantes o bloqueos simpáticos.
- Diagnóstico cierto: 1 criterio
de A + B + C. 1 criterio de A + C + E.
- Diagnóstico probable: 1
criterio de B + C + D. 2 criterios de A + 1 criterio de C + D. 2
criterios de A + 1 criterio de E.
- Diagnóstico posible: 1 criterio
de A y B/A y C/A y E/B y C
Analítica
Los datos analíticos
sugestivos de inflamación aguda (VSG, proteína C reactiva, recuento
leucocitario, otros reactantes de fase aguda) suelen ser normales.
Sin embargo, y puesto que puede aparecer asociada a entidades como
diabetes, infección por herpes, tumores, artrosis, ACVAs o
alteraciones tiroideas, tampoco es posible hacer un diagnóstico por
exclusión en caso de encontrar analíticas normales.
Radiología
Ha sido la prueba
objetiva más fiable. Hasta un 80% de los casos presentan
osteopenia
regional en la radiografía simple, pero aún con esta característica,
la radiología siempre es posterior a la clínica. Se propone que la densitometría
selectiva podría ser un medio precoz para el diagnóstico.
Las series hablan de
un 30 a un 70% de incidencia de Sudeck en cualquier tipo de DSR.
Existen cinco patrones radiológicos en el Sudeck, que se resumen en
la siguiente tabla. La pérdida de mineral se hace más patente
inicialmente en las zonas de predominio esponjoso.
Patrones radiológicos
en la DSR tipo Sudeck
|
Tipo |
Hallazgos |
|
1 |
Resorción trabecular irregular en la zona metafisiaria |
|
2 |
Resorción subperióstica |
|
3 |
Resorción intracortical |
|
4 |
Resorción endostal |
|
5 |
Erosiones superficiales del hueso subcondral yuxtaarticular |
Para que la
osteopenia sea apreciable en radiografías convencionales es
necesaria una gran pérdida de mineral, por lo que los cambios se
aprecian más tarde que en la gammagrafía.
Gammagrafía
El estudio
gammagráfico en tres fases con tecnecio-difosfonato muestra
alteraciones en el 60% de los pacientes con DSR; el diagnóstico es
más precoz que con la radiología convencional. La gammagrafía
muestra aumento de la captación del radionúclido en las tres fases
con imágenes alteradas en todas las articulaciones desde la
radiocarpiana hasta las interfalángicas, si bien algunos adultos y
los casos en niños pueden mostrar disminución de dicha captación. La
especifidad de la prueba es elevada (97%); su sensibilidad varía
según las series, pero alcanza el 96% en la gammagrafía a las 3
horas. Una gammagrafía positiva indicaría una mejor respuesta al
tratamiento con calcitonina. Sus resultados no tienen ninguna
implicación pronóstica en la enfermedad.
Resonancia
magnética
Los cambios que se
aprecian en la DSR (hiperemia transitoria y edema medular, con
aumento de la intensidad de señal en T2 y disminución en T1)
aparecen en fases precoces, pero son absolutamente inespecíficos y
además van cambiando y normalizándose conforme evoluciona la
enfermedad.
Respuesta de sudoración
cuantitativa (QSART)
Especialmente útil en
pacientes con fibroneuropatía.
Velocidad de relleno
capilar (CBV)
En fase de desarrollo
todavía, se basa en la teoría de que el aumento de flujo de la DSR
va acompañado de disminución del flujo microvascular o la aparición
de cortocircuitos arteriovenosos, con lo que llega menos aporte
nutricional a los tejidos.
Termografía
Los rangos en el
cambio de temperatura son tan variables que esta prueba carece de
utilidad diagnóstica ni de control evolutivo. Aunque puede estar
indicada en las primeras fases de la enfermedad para una
verificación de la concordancia clínica de las afectaciones.
Electromiografía (EMG)
Presenta alteraciones
en la causalgia, mientras que en los tipos no debidos a alteraciones
nerviosas el resultado de estas pruebas es normal.
Respuesta al bloqueo simpático
Orienta hacia
opciones terapéuticas concretas. Un 30% de los SDRC no responden al
bloqueo simpático.
Tratamiento
Pese a que el
mejor tratamiento es la prevención, una vez instaurado el síndrome,
la base
terapéutica, que debe aplicarse a todos los enfermos, es el
tratamiento físico rehabilitador (es impescindible movilizar
activamente la extremidad afectada), junto con apoyo psicológico,
fundamentalmente porque, al tratarse de una enfermedad crónica,
puede provocar en algunos pacientes ansiedad y depresión. El
diagnóstico precoz es fundamental para un pronóstico favorable.
La terapia oral farmacológica constituye el primer escalón
terapéutico, en el que pueden emplearse gabapentina
(antiepilépticos), calcitonina,
bifosfonatos, calcioantagosnistas, iones,
vitamina C (hay estudios muy rigurosos al respecto de que la
utilización profiláctica de Vit.C en fracturas complejas disminuye
la incidencia de DSR) agonistas GABA, corticoides y tratamientos tópicos (en general poco
eficaces), entre otros. Un segundo paso sería la aplicación de
tratamientos parenterales, como ciclos de anestésicos locales por
vía intravenosa o bien la realización de bloqueos anestésicos
nerviosos locales, como inyecciones en el ganglio estrellado o en la
cadena simpática paralumbar, estimulación medular, infiltraciones
intratecales, TENS (solo en casos muy indicados, pues puede empeorar
el cuadro), etc.
Lamentablemente es
necesario comentar que no existe una pauta fija protocolizada para
abordar el tratamiento de este síndrome, esencialmente por la
variabilidad de formas de presentación y su complejidad, ya que en
algunos casos pese a una correcta aplicación de la escalada
terapéutica la evolución es tórpida.
La
Unidad de
Dolor, del Instituto Ferran de Reumatología está preparada para el
diagnóstico y tratamiento más actual de este complejo síndrome.
aPuede
acceder a un artículo completo e interesante sobre DSR a través del
siguiente
enlace externo a la revista Reumatología
Clínica del mes de diciembre de 2010.
aLe
recomendamos que acceda a nuestro
Foro de Pacientes, donde podrá contactar con otros afectados y
con profesionales, obteniendo información veraz y contrastada.
aAcceda
a información (en español) de la Fundación Internacional para la
Investigación de la DSR (enlace externo).
aAcceda
a la información adicional de nuestra
Unidad de
Dolor Crónico.
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