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Las causas del
dolor de espalda son múltiples y sabemos que ésta es una patología
muy frecuente, es fácil comprender la importancia de adoptar unos
hábitos posturales correctos, y adecuar el estilo de vida para
prevenir el mencionado dolor. Es fundamental, por tanto, conocer los
hábitos posturales dañinos para nuestra columna, a fin de ser
evitados; así como aprender y practicar aquellos otros que actúan de
forma protectora.
En general, LA
COLUMNA SUFRE PRINCIPALMENTE:
- Cuando nos mantenemos mucho
tiempo en la misma posición, ya sea de pie, sentado o acostado.
- Cuando adoptamos determinadas
posturas que aumentan sus curvas fisiológicas.
- Cuando realizamos grandes
esfuerzos, o pequeños, pero muy repetidos.
- Cuando realizamos movimientos
bruscos o adoptamos posturas muy forzadas.
Comentaremos a
continuación, las Medidas Básicas de Higiene Postural recomendadas
para evitar estos factores mecánicos de sobrecarga de la columna
vertebral.
MEDIDAS DE HIGIENE
POSTURAL
MEDIDAS GENERALES
A.- Organizar nuestras actividades de forma
que:
No estemos
sentados, de pie, acostados, fregando, etc. durante largos períodos
de tiempo, procurando alternar las tareas que requieran
posiciones estáticas de pie, sentado o en movimiento;
repartir la tarea en varios días (p.e. la plancha).
Intercalar
períodos de pequeños descansos entre tareas,
nos servirán para estirarnos, relajarnos, etc.
Modificar de
nuestro entorno, sí es necesario, el mobiliario,
especialmente mesas y sillas, recordando que lo blando es
perjudicial (sofá, sillón, cama), adecuar la altura de los
objetos, la iluminación, etc.
B.- De pie o al caminar:
Al estar de pie,
poner siempre un pie más adelantado
que el otro y cambiar a menudo de posición, no estar de pie
parado si se puede estar andando. Caminar con buena postura,
con la cabeza y el tórax erguidos. Usar zapatos cómodos de tacón
bajo (2-5 cm, Figura 1). Para recoger algún objeto del suelo
flexionar las rodillas y mantener las curvaturas de la espalda
(Figura 2).
Para realizar
actividades con los brazos, hacerlo a una altura adecuada,
evitando tanto los estiramientos si elevamos demasiado los brazos,
como encorvamientos silo hacemos con los brazos demasiado bajos.
Evitar las
posturas demasiado erguidas (militar) o relajadas de la columna.
C.- Sentado:
Mantener la espalda erguida y alineada, repartiendo el peso
entre las dos tuberosidades isquiáticas, con los talones y las
puntas de los pies apoyados en el suelo, las rodillas en
ángulo recto con las caderas (Fig. 3), pudiendo cruzar los pies
alternativamente. Si los pies no llegan al suelo, colocar un
taburete para posarlos. Apoyar la espalda firmemente contra
el respaldo de la silla, si es necesario utilizar un cojín o una
toalla enrollada para la parte inferior de la espalda.
Sentarse lo más
atrás posible, apoyando la columna firmemente contra el respaldo,
que ha de sujetar fundamentalmente la zona dorso-lumbar.
Si vamos a estar
sentados con una mesa de trabajo delante, hemos de procurar
que ésta esté próxima a la silla, de esta forma evitaremos
tener que inclinarnos hacia adelante. También es importante que el
tamaño sea adecuado a la estatura, evitando especialmente las
mesas bajas que obligan a permanecer encorvado. En general se
considera un tamaño adecuado si el tablero de la mesa nos llega, una
vez sentados, a la altura del esternón.
Evitar los
asientos blandos, los que no tengan respaldo y aquéllos que nos
quedan demasiado grandes o pequeños.
Igualmente, se evitará sentarse en el borde del asiento, ya
que deja la espalda sin apoyo, o sentarse inclinando y desplazando
el peso del cuerpo hacia un lado. Si estamos sentados para trabajar
o estudiar con una mesa delante, se debe evitar que ésta sea
demasiado baja o alta, y que esté retirada del asiento.
D.- Conducir:
Adelantar el
asiento del automóvil
hasta alcanzar los pedales (freno, acelerador y embrague) con la
espalda completamente apoyada en el respaldo, las rodillas en
línea con las caderas (ángulo de 90º). Sentarse derecho, coger el
volante con las dos manos, quedando los brazos semiflexionados.
Se debe evitar
conducir con los brazos demasiado alejados del volante, con brazos y
piernas extendidos y sin apoyo dorso-lumbar.
E.- Inclinarse:
Para recoger algo
del suelo, se recomienda
no curvar la columna hacia delante, sino más bien agacharse
flexionando las rodillas, y manteniendo la espalda recta.
Podemos ayudarnos con las manos si hay algún mueble o pared cerca.
F.- Levantar y
transportar pesos:
Doblar las
rodillas, no la espalda, y
tener un apoyo de pies firme. Levantarse con las piernas y sostener
los objetos junto al cuerpo (fig. 4).
Levantar los
objetos sólo hasta la altura del pecho,
no hacerlo por encima de los hombros. Si hay que colocarlos en alto,
subirse a un taburete. Cuando la carga es muy pesada buscar ayuda.
No hacer cambios de peso repentinos.
Para transportar
pesos, lo ideal es llevarlos pegados al cuerpo,
y si los transportamos con las manos,
repartirlos por igual entre ambos brazos, procurando llevar éstos
semiflexionados.
Se evitará
flexionar la columna con las piernas extendidas, llevar los objetos
muy retirados del cuerpo, echar todo el peso en un mismo lado del
cuerpo y girar la columna cuando sostenemos un peso.
Empujar y tirar de
objetos puede ser fácil si sabemos emplear la fuerza creada por la
transferencia de todo el peso del cuerpo de uno a otro pie. La
forma correcta de empujar es con un pie delante del otro y es la
transferencia del peso del cuerpo del pie posterior al anterior la
que empuja el objeto. Se realiza con los brazos flexionados, la
barbilla retraída, los abdominales contraídos y expulsando aire
durante el proceso. Para tirar de un objeto se procede de la forma
siguiente: una vez cogido éste, hay que dejarse caer como sí
fuéramos a sentarnos en una silla, y es esto lo que nos permite
utilizar todo el peso del cuerpo para tirar del objeto. Es más
recomendable empujar los objetos que tirar.
G.- Acostado:
Las posturas
ideales para estar acostado o dormir, son aquellas que permiten
apoyar toda la columna
en la postura que adopta ésta al estar de pie. Buena postura
es la "posición fetal", de lado, con el costado apoyado, con
las caderas y rodillas flexionadas y con el cuello y cabeza
alineados con el resto de la columna. Buena postura también
es en "decúbito supino" (boca arriba), con las rodillas flexionadas
y una almohada debajo de éstas (Figuras 5 y 6). Dormir en
"decúbito prono" (boca abajo) no es recomendable, ya que se
suele modificar la curvatura de la columna lumbar y obliga a
mantener el cuello girado para poder respirar
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El colchón y
somier han de ser firmes y rectos, ni demasiado duros, ni demasiado
blandos, que permitan
adaptarse a las curvas de la columna, la almohada baja, la ropa de
la cama debe ser manejable y de poco peso (ej. sábana y edredón).
Las camas grandes, en general, son más recomendables, en especial si
se duerme acompañado, ya que permiten mantener posturas
relajadas y cambiar de postura con mayor frecuencia y facilidad.
Se debe evitar
dormir siempre en la misma posición, en camas pequeñas, con el
somier o el colchón excesivamente duros o blandos, con almohada alta
, o en la posición de decúbito prono (boca abajo).
H.- Vestirse:
Se procurará estar
sentado para ponerse los calcetines y zapatos, elevando la pierna a
la altura de la cadera o cruzándola sobre la contraria, pero
manteniendo la espalda recta. Para atarnos los cordones de los
zapatos, o nos agachamos con las rodillas flexionadas o elevamos el
pie y lo apoyamos en un taburete o silla.
I.- Levantarse o
sentarse de una silla o sillón:
Para levantarnos, primero apoyar las manos en el reposa brazos,
borde del asiento, muslos o rodillas; luego, desplazarse hacia el
borde anterior del asiento, retrasando ligeramente uno de los pies,
que sirve para apoyarnos e impulsarnos para levantarnos (Fig. 7).
Debemos evitar levantarnos de un salto, sin apoyo alguno.
Para sentarnos,
debemos usar también los apoyos, y dejarnos caer suavemente.
No debemos desplomarnos sobre el
asiento.
J.- Levantarse de la cama:
Lo ideal es
flexionar primero las rodillas, girar para apoyarnos en un costado,
e incorporarnos de lado hasta sentarnos, ayudándonos del apoyo en
los brazos. Una vez sentados al borde de la cama, nos ponemos de pie
apoyándonos en las manos (Fig. 8).
K.- Asearse:
Hay que tener en
cuenta la altura del lavabo, porque la excesiva flexión del tronco
para asearnos, no provoque dolores lumbares. La postura correcta
será agacharnos con la espalda recta y las piernas flexionadas
(Fig. 9).
HIGIENE POSTURAL
EN LOS ESCOLARES
La frecuencia,
cada vez mayor, de dolor de espalda y patologías de la columna
vertebral, ha creado una gran inquietud en padres, profesores e
incluso alumnos que demandan asesoramiento e intervención en este
tipo de problemas.
Un dato muy
importante a tener en cuenta, es que el escolar realiza la mayor
parte de sus actividades en la posición de sentado en su pupitre
o ante su mesa de trabajo, por lo que es de gran transcendencia
que la postura que adopte sea la correcta; así, una actitud
postural viciosa, es fatigosa y a la larga puede producir daños a
veces irreparables en el aparato locomotor.
Es fácil encontrar
y cada vez con más frecuencia, en todos los centros escolares,
alteraciones de la columna vertebral relacionadas con las actitudes
y hábitos posturales erróneos de los escolares. Podemos observar que
el mobiliario escolar existente en los centros es homogéneo para
todos los alumnos de un mismo ciclo educativo (infantil, primaria y
secundaria), en tanto que los alumnos de un mismo curso o ciclo no
son homogéneos y; habría que realizar la adaptación del
mobiliario escolar a los alumnos teniendo en cuenta el tamaño de su
cuerpo (fundamentalmente la talla). También es frecuente
observar malas posturas que van adquiriendo éstos al sentarse,
agacharse, andar, etc. y el gran peso que transportan a diario en
sus mochilas, carteras y carritos, de forma inadecuada la mayoría de
las veces. Finalmente, el hecho de que los hábitos posturales
puedan ser educables de forma correcta, o más fácilmente corregibles
cuanto más precozmente se actúe, hacen que actuaciones de educación
postural a estas edades, resulten de gran rentabilidad a la sociedad.
Aparte de las
recomendaciones generales ya hechas sobre las posturas más adecuadas
en posición de pie de forma estática y al caminar, agacharse,
transporte de objetos, dormir, etc, para los escolares se recomienda
fundamentalmente:
A.- Programar la
actividad escolar:
De forma que se
pueda combinar la actividad
escolar mayoritariamente en posición de sentado, con juegos,
deportes u otras actividades que requieran actividad física.
En casa se seguirá
el mismo criterio para las horas de estudio.
B.- Para el
transporte del material escolar:
- Llevar a diario sólo lo
necesario.
- Utilizar preferentemente
"Carrito" (y mejor empujándolo que arrastrándolo), o Mochila
Central, apoyada en los dos hombros y con cincha o anclaje en la
cintura (Fig. 10).
De ser Cartera, Bandolera o
Bolso (lo cual no es recomendable), cruzarla y aproximarla al
cuerpo.
C.- Mobiliario Escolar:
La altura
adecuada de la mesa es cuando el plano de ésta coincide con el pecho
del niño. La silla debe tener un tamaño proporcional a la
mesa, y ambas deben estar en relación con el tamaño del niño (evitar
los mobiliarios estándar).
Evitar que el niño
pase muchas horas viendo la televisión,
pues continuaría en posición sentado, intentando
sustituirlas por prácticas deportivas
o juegos.
Estimular la
práctica de ejercicio físico y deporte
pero teniendo en cuenta que no ha de hacerse de forma abusiva
y evitando que practique actividades o deportes que le causen
molestias, consultando al médico ante la aparición de éstas.
HIGIENE POSTURAL
EN EL MEDIO LABORAL
Al realizar el
trabajo hay que tener en cuenta los factores relacionados con el
entorno ocupacional y laboral: los trabajos que se hagan de forma
repetitiva, los levantamientos de pesos, las posturas mantenidas en
el trabajo, las rotaciones y las vibraciones de vehículos o
máquinas, etc., suelen ser perjudiciales.
Una postura mantenida tanto de pie
como sentado es motivo de dolor lumbar.
Es de gran
importancia mantener una postura de trabajo adecuada y que el
material y mobiliario con que trabajamos esté adaptado a nuestras
características.
Se intentará
actuar sobre los malos hábitos posturales corrigiéndolos,
pero también hemos de tener en cuenta que las causas de adoptar
posturas forzadas dependen principalmente de factores relativos a
las condiciones de trabajo: diseño de los puestos de trabajo,
organización del trabajo, iluminación, exigencias de las tareas
tanto físicas como visuales, mobiliario, etc.
Casi todas las
profesiones tienen sus riesgos e influyen en el desencadenamiento de
las lumbalgias. Por ello, hay que estudiar separadamente cada una de
ellas. No obstante, las recomendaciones dadas en relación con la
higiene postural pueden ser válidas para la mayoría de ellas.
aLe
recomendamos que acceda a nuestro
Foro de Pacientes, donde podrá contactar con otros afectados y
con profesionales, obteniendo información veraz y contrastada.
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