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INTRODUCCIÓN
Desde
tiempos remotos en la historia de
la humanidad se ha venido haciendo
referencia al acto conocido hoy como
bruxismo. Tal vez la primera referencia
se encuentra en los textos del Antiguo
Testamento cuando se habla del "crujir y
rechinar de dientes" en relación con los
castigos eternos.
Karolyi
(1902), uno de los pioneros en la
investigación en este campo, mencionaba
que prácticamente todos los seres
humanos en algún período de su vida
ejercían fuerzas anormales en su sistema
masticatorio. Sin embargo fue en 1907
cuando apareció por primera vez el
término de BRUXOMANIA en una publicación
francesa, por Marie y Ptiekievicz
(1907), luego Frohmann (1931) acuñó el
término de BRUXISMO.
El
Bruxismo no debe ser confundido con el
Síndrome
Temporo Mandibular, aunque ambos
pueden coexistir en un mismo paciente.
DEFINICIÓN Y EPIDEMIOLOGÍA
Se
entiende por Bruxismo una actividad
parafuncional caracterizada por
rechinar, apretar, trabar y masticar con
los dientes, cuya etiología se considera
debida a una combinación de problemas
relacionados con la presencia de algún
tipo de desarmonía oclusal y factores
psíquicos o de origen Psicosomático que
llegan a desencadenar toda la gama de
patología observable en la boca de los
pacientes. Corresponden a hábitos
masticatorios destructivos que generan
abrasiones mayores al desgaste normal
dentario, que corresponde a 30 micrones
por año (0.3 mm en 10 años). El bruxismo
es especialmente frecuente en enfermos
con trastornos de ansiedad o estrés.
Desafortunadamente no ha sido
considerada de esta forma por amplios
sectores dentro de la profesión médica,
que ya sea por ignorancia o por carencia
de medios para combatirla, han llegado
inclusive a aceptarla como un mal
necesario. El bruxismo es uno de los más
prevalentes, complejos y destructivo de
los trastornos orofaciales, se ha
descrito presente en un 6 a 8% de la
población de edad media y hasta en un
tercio de la población mundial. No
existe predilección por algún sexo,
disminuye con la edad y 1 de cada 5
pacientes con bruxismo, tiene síntomas
de dolor orofacial. La prevalencia más
alta se encontró en asiáticos,
intermedia en euroamericanos e hispanos,
y la prevalencia más baja en
afroamericanos.
Otros han
definido el bruxismo como el
rechinamiento excéntrico de dientes,
diferenciándolo del apretamiento
("clenching"), que se realiza en
céntrica, el "clenching", a diferencia
del bruxismo, desgasta más los dientes
anteriores, el apretamiento en céntrica
se ha descrito en un 20% de la población
y probablemente son entidades
diferentes.
La
importancia del bruxismo radica en el
deterioro dental de difícil tratamiento,
exacerbación de dolor orofacial y los
molestos sonidos de rechinamiento
dentario para otras personas que habitan
con él.
No existe
un patrón caracterológico típico de los
pacientes con bruxismo, sin embargo se
ha postulado que pueden ser:
exploradores, impulsivos, extravagantes,
irritables, pesimistas, temerosos,
fatigables, pragmáticos, críticos, es
decir con dimensiones caracterológicas
inmaduras.
ETIOLOGIA
Aún está
indeterminada; pero varios factores se
han considerado responsables de la
presencia de Bruxismo. Desde los
primeros hallazgos al respecto se
hablaba de posibles disturbios del
sistema nervioso central, como lesiones
de la corteza cerebral, disturbios de
médula en hemiplejías de la infancia o
parálisis espástica infantil, etc. Hoy
en día, en razón de la presencia de
bruxismo frecuente en casos sin ninguna
relación con trastornos o defectos
neurológicos se considera que estas
actividades parafuncionales son posibles
en sujetos normales siempre y cuando
existan algunos factores psíquicos,
factores externos y factores internos,
que solos o en combinación puedan
dar lugar a este tipo de conducta.
FACTORES
PSÍQUICOS:
Definitivamente en la presencia del
bruxismo hay un componente psicológico
muy importante. Tal vez fue Tischler
(1928) quien primero llamó la atención
sobre este aspecto y precisamente usó el
término de "Hábito oral neurótico".
Existe evidencia de aumento de la
tensión muscular por tensión emocional
como ansiedad.
FACTORES
EXTERNOS:
Desde
fines de los años 60 se conoce que
durante la función normal, los
mecanismos propioceptivos se encargan de
proteger las estructuras del sistema
gnático de posibles fuerzas excesivas
que se puedan ejercer sobre los
diferentes elementos que conforman dicho
sistema. Durante la masticación, en el
momento de contacto de dientes, se
produce una inhibición de la actividad
muscular, mucho más marcada en el lado
de trabajo que es precisamente el lado
donde se desarrolla la mayor fuerza
muscular. Los mecanismos de reflejos
orales se encargan entonces de prevenir
posibles daños en el sistema, y esto se
logra a expensas de un aumento en la
inhibición de la actividad muscular. Si
los problemas oclusales exceden la
capacidad de adaptación del sistema
masticatorio, se pueden observar cambios
muy marcados en esa actividad muscular.
Así es como en ciertos pacientes con
disturbios y trastornos oclusales muy
marcados, se puede encontrar una
ausencia de cambios en su actividad
muscular, mientras que en otros
pacientes la presencia de un pequeño
disturbio oclusal pueden precipitar
grandes cambios musculares.
Por su
parte, Clark, en 1970, en un trabajo
experimental con monos y creando
ansiedad con el uso de drogas (Ritalín),
demostró que ni la droga ni las
interferencias oclusales por separado
eran capaces de ser factores
desencadenantes de la parafunción en
estos animales. Al contrario, cuando
concurrían los dos factores, sí era
posible desencadenar el bruxismo
experimentalmente.
Existen
varias estructuras en la parte superior
del cerebro, como la amígdala y el
sistema límbico, que al ser estimulados
eléctricamente producen movimientos
rítmicos bastante parecidos a aquellos
que se producen durante el bruxismo.
Así, se ha postulado que las tensiones
nerviosas, que en el hombre se
manifiestan precisamente en el bruxismo,
se pueden originar parcialmente dentro
del sistema límbico.
El
bruxismo que se efectúa durante el día o
en momentos de conciencia plena del
individuo ha sido relacionado
neurofisiológicamente con estímulos
periféricos anormales provenientes de
las estructuras orales que crean
alteraciones a nivel de la sustancia
reticular.
Se han
propuesto como causas mayores, las
discrepancias oclusales y el stress
emocional (enojo, miedo, agresividad,
stress, frustración), actualmente no se
considera como factor contribuyente
principal y sólo parte de la etiología
respectivamente.
Estudios
clínicos y polisomnografías lo ha
asociado a los trastornos del sueño,
debido a la presencia de sueño ligero (
micro despertares, a veces acompañados
de complejos K en el
electroencéfalograma (EEG), EEG rápido y
transitorio con actividad
electromiográfica (EMG), y frecuentes
cambios de estado de sueño. También se
ha asociado a alteraciones de la química
cerebral (sensitividad dopaminérgica).
Existe
poca evidencia de factores genético -
hereditarios: el rechinamiento se
presenta en el 23% de los gemelos
monocigóticos, el bruxismo se presenta
con patrón familiar en el 20 a 35%. El
bruxismo asociado al sueño (SB), en
niños, persiste en el 87% de los gemelos
adultos, pero debe investigarse más la
importancia de la genética o el ambiente
en la ocurrencia del SB en niños.
BRUXISMO
ASOCIADO AL SUEÑO .
Parece
apropiado reconocer como cuadros
completamente diferentes al bruxismo
diurno del asociado al sueño.
El
bruxismo nocturno es una actividad
motora orofacial durante el sueño
caracterizada por contracciones fásicas
y tónicas de los músculos elevadores
mandibulares. La asociación de
trastornos del sueño y despertar lo
considera una PARASOMNIA primaria de
estado de sueño no específico, aunque
puede predominar en estado NREM 2 o REM.
Es la tercera parasomnia más frecuente.
Las
parasomnias son eventos físicos
indeseables que ocurren exclusiva o
predominantemente durante el sueño,
generalmente motores o autonómicos
asociados a variables grados de
despertar, las primarias son trastornos
del ciclo vigilia - REM - NREM. Varias
parasomnias pueden presentarse
asociadas, y se cree que pueden
representar una variación normal del
desarrollo del SNC. Mientras el
sonambulismo, temor nocturno, enuresis,
sueño inquieto disminuyen con la edad,
el movimiento de piernas, somniloquia y
bruxismo permanecen prevalentes en la
adolescencia y en la edad adulta.
Existe
una controversia respecto a las fases
del sueño durante las cuales se da el
bruxismo. Algunos estudios sugieren que
principalmente tiene lugar durante la
fase REM, mientras que otros sugieren
que el bruxismo nunca aparece durante el
sueño REM. Aún hay otros estudio que
indican que tienen lugar episodios de
bruxismo durante el sueño REM y durante
el sueño no REM, aunque la mayoría,
según parece, se asocian con las fases 1
y 2 del sueño NO REM poco profundo. Los
episodios de bruxismo se asocian con un
paso de un sueño más profundo a uno
menos profundo, como puede apreciarse si
se dirige un destello de luz a la cara
de una persona dormida. Se ha demostrado
que esta estimulación induce un rechinar
de los dientes. La misma reacción se
observó después de estímulos acústicos y
táctiles. Así pues, este y otros
estudios han indicado que el bruxismo
puede estar estrechamente asociado con
las fases de despertar del sueño.
Según
algunos autores, la privación de las
etapas 3 y 4 del sueño NO REM, en
individuos sanos, no interactua con la
actividad EMG del masétero o dolor
muscular al amanecer.
ACTIVIDAD MUSCULAR EN BRUXISMO
Está
demostrada la relación entre bruxismo y
actividad EMG de maséteros y temporales.
Quienes
bruxan tienen 4 veces más contracciones
del masetero que los pacientes
controles, además quienes bruxan
contraen un masetero 1 segundo antes que
el masétero contralateral, a diferencia
de quienes aprietan en céntrica, que
contraen ambos maseteros
simultáneamente. Individuos con bruxismo
durante el sueño tienen el doble de
actividad muscular masticatoria rítmica
y de mayor duración que los controles,
aún cuando ésta actividad se presenta en
el 60% de los controles.
Duración de los episodios de bruxismo.
Los estudios
del sueño también revelan que el número
y la duración de los episodios durante
el sueño es muy variable, no sólo en
distintas personas, sino también en un
mismo individuo. Clarke y col,
describieron que los episodios de
bruxismo se daban en un término medio de
tan sólo cinco veces durante todo un
período de sueño, con una duración media
de unos 8 segundos por episodio.
Posición durante el sueño
y episodios de
bruxismo. Algunos estudios indican
que se dan más episodios de bruxismo al
dormir tendidos de espalda y no de lado
o que no se observan diferencias entre
ambas posiciones. Los individuos con
bruxismo tienen más movimientos
corporales durante el sueño que quienes
no lo hacen, especialmente los de corta
duración (menos de 5 seg.) y no tiene
periodicidad.
FACTORES
DE RIESGO PARA EL BRUXISMO ASOCIADO AL
SUEÑO.
Los
factores de riesgo más importantes son:
ansiedad emocional y trastornos
respiratorios durante el sueño, aún así
parece que el bruxismo asociado al sueño
se relaciona más con el sueño alterado
que con los eventos apneicos de la apnea
obstructiva del sueño.
DIAGNÓSTICO. CARACTERÍSTICAS
Se basa
en la presencia de 2 factores:
-
Historia corriente de sonidos
dentales (no ronquidos) confirmada,
ésto sólo ocurriría en el bruxismo
excéntrico, y
-
Facetas de desgaste dentario no
compatibles con desgaste funcional,
ajuste oclusal previo, tratamiento
dental, desgaste ocupacional o
reflujo gastroesofágico . Sólo como
registro histórico de bruxismo.
Sumado
uno o más de los siguientes hechos
(3):
-
Cefalea temporal.
-
Fatiga o rigidez de músculos
masticatorios al amanecer, noche o
matinal.
-
Desplazamiento discal con o sin
reducción Témporo Mandibular al
amanecer.
-
Dientes hipersensibles .
-
Hipertrofia maseterina .
BRUXISMO
Y PILAR ARTICULAR Y NEUROMUSCULAR
Pese a
existir controversia, el bruxismo,
tendría un rol en el desarrollo de
disfunción temporomandibular, sonidos
articulares y mialgias de los músculos
masticatorios. Es considerado un
cofactor en la etiología de trastornos
temporomandibulares (TTM), si bien en
diversos estudios se apunta a la
relación bruxismo y TTM, no se ha
enfocado a trastornos musculares
específicamente. Puede ser causal en
ciertos cuadros, en otros sólo es una
actividad parafuncional asociada.
MONITORIZACIÓN
-
Registro de actividad motora
electrónico portátil.
-
Laboratorio de sueño: polisomnografía
con o sin EEG, EMG, etc. En éste se
diferencia mejor de otras actividades
motoras orofaciales (mioclonus, tics,
somniloquia, ruminación), epilepsia,
apnea del sueño, despertamientos
periódicos.
DIAGNÓSTICO POR POLISOMNOGRAFÍA
-
EMG de
por lo menos el 20% de la actividad de
cierre máximo en vigilia.
-
Actividad fásica muscular (3 > 0.5
seg.).
-
Actividad tónica muscular (>2 seg.), o
su combinación.
-
Sonidos
de rechinamiento dentario.
Deben
existir más de 4 episodios con
contracciones fásicas y tónicas por hora
o bien, más de 25 actividades EMG
semejantes a bruxismo por hora y 2
sonidos por noche (72% de sensitividad y
94% especificidad).
La
actividad motora se debe diferenciar de
otras actividades orofaciales como
deglución, habla, suspirar, etc, que
representan el 40% de la actividad EMG.
Además el
10% de los SB diagnosticados tiene
contracciones musculares rápidas
mientras duermen (mioclonus) de <0.25
seg. que deben diferenciarse de
actividad epiléptica.
Se
denomina bruxismo severo si está
presente en más del 90% de las noche.
TRATAMIENTO
-
Muchos
autores concuerdan en que el bruxismo
NO se detiene, y no tiene una cura
específica, los tratamientos buscan
prevenir el daño orofacial y
corresponden a técnicas sin
confirmación de efectividad.
Los
tratamientos se pueden dividir en:
TRATAMIENTOS CONDUCTUALES
Estos
modifican el modo de reacción
psicosocial.
-
Reducir toda actividad durante la 2ª
mitad del atardecer,:
-
Descansar 60 a 90 minutos antes de
dormir.
-
No
pensar o discutir intensamente,
separarse de las actividades
diurnas, antes de dormir.
-
Aplicar una técnica de relajación
durante el día y antes de dormir.
-
Mantener buen estado físico, no se
aconsejan ejercicios físicos
extremos después de las 18 horas.
-
Evitar alcohol, café, té, 3 horas
antes de dormir, así como comidas
copiosas.
-
No
fumar después de las 19 horas, pues
la nicotina aumenta el tono muscular
y los despertares, de hecho el fumar
se considera un factor de riesgo.
-
Establecer un ambiente de sueño
favorable, agradable y tranquilo,
cama agradable, silencio, 18º C, con
aire fresco.
-
Si
existe un niño en casa, por lo menos
asegurar una noche por semana de
sueño ininterrumpido.
TRATAMIENTO ORTOPÉDICO:
Pese a
que diversos autores reportan que el
tratamiento ortopédico relaja la
neuromusculatura, reposiciona la
mandíbula y permite el cierre en RC
(relación céntrica). Parece que la
actividad EMG disminuye con gran
variabilidad y sólo durante un periodo
de tiempo inicial, para luego,
paulatinamente, recuperar el nivel
inicial.así, el tratamiento ortopédico
no parece disminuir la actividad EMG,
sino el nivel de la actividad y no se
sabe si es de ayuda en pacientes con SB
y apnea del sueño. El tratamiento
ortopédico se debe considerar como ayuda
para prevenir o limitar el daño dental.
TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO:
-
Benzodiazepinas, ciclobenzaprina,
relajantes musculares, disminuyen la
actividad motora relacionada al
bruxismo en relación al sueño, pero se
contraindican a largo plazo por la
somnolencia diurna. La acción
hipnótica de las benzodiazepinas
alarga el tiempo total de sueño,
especialmente la etapa 2 del sueño NO
REM, sin embargo acortan la etapa de
sueño REM, así se altera el reposo
síquico, y el bruxismo puede continuar
en las etapas de sueño NO REM.
-
Antidepresivos tricíclicos, disminuyen
la duración del sueño REM, aumentan el
sueño NO REM 1 y 2, donde ocurre el
80% de los eventos de SB sin
depresión.
-
Fluoxetina y sertralina (inhibidores
de recaptación de serotonina), se ha
reportado que inducen trastornos
motores complejos y no está confirmada
como tratamiento.
-
Fármacos relacionados con la dopamina.
Está descrito el bruxismo iatrogénico,
secundario al uso de
antidopaminérgicos crónicos, mientras
la L dopa/ benserazida ha disminuido
el SB en individuos sanos. Aún así
tienen muchas reacciones adversas y
requieren de confirmación, se
recomienda su uso muy cuidadosamente.
-
Antagonistas beta- adrenérgicos
(propanolol), se requiere más estudio,
pues se ha reportado el aumento de
trastornos de comportamiento REM,
insomnio y apnea del sueño.
-
Toxina
botulínica, con eficacia y seguridad
desconocida. Se ha propuesto el uso de
toxina botulínica (BTX A), fármaco
efectivo en el tratamiento de varios
trastornos motores, y en bruxismo, en
casos refractarios a todo otro
tratamiento médico - dental.
CONCLUSIONES
El
bruxismo es uno de los mas prevalentes
desordenes oclusales. Se puede presentar
como dolor orofacial o cefalea en región
Temporal. Existen dos tipos de entidades
clínicas: el bruxismo diurno y nocturno,
éste último incluido dentro de las
parasomnias ocurriendo de preferencia
durante las etapas 1 y 2 del sueño No-
Rem
Los
factores de riesgo mas importantes para
esté último son: ansiedad emocional y
tratornos respiratorios durante el
sueño.
Muchos
autores concluyen en que el bruxismo no
se detiene, pero su tratamiento tiende a
disminuir el daño orofacial.
aLe
recomendamos que acceda a nuestro
Foro de Pacientes, donde podrá contactar con otros afectados y
con profesionales, obteniendo información veraz y contrastada o bien
con la
Fundación para la
Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica
, donde podrá ser informado de las Asociaciones de Pacientes más
próximas a su domicilio que satisfacen las normas de calidad del
IFR.
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