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La amiloidosis es
un grupo de enfermedades raras y de causa desconocida, que se
caracterizan por el depósito de sustancia amorfa (amiloide), en los
espacios extracelulares de diversos órganos y tejidos condicionando
alteraciones funcionales y estructurales según la localización e
intensidad del depósito.
Alrededor del 75%
de los pacientes que la padecen tienen una amiloidosis primaria, el
5% del total presenta amiloidosis secundaria (asociada a otra
enfermedad), y menos del 5% desarrolla una forma de amiloidosis
familiar. Las manifestaciones clínicas son inespecificas,
determinadas por el órgano o el sistema afectado. El diagnóstico se
basa en la sospecha clínica y la demostración de la presencia de la
sustancia amiloide en los tejidos.
La evolución de la
amiloidosis, es difícil de comprobar debido a que casi nunca se
conoce con precisión el inicio de la misma. En cuanto al tratamiento
médico, se observa respuesta favorable con melfalán más prednisona,
respecto al transplante de órganos, no se cuenta con un protocolo de
aceptación universal, este depende de cada caso, extensión y estadio
evolutivo de la enfermedad.
PARA SABER
MÁS
DEFINICIÓN
La amiloidosis es una enfermedad de etiología desconocida, que se
caracteriza por el depósito de una sustancia amorfa (amiloidea) en
los espacios extracelulares de diversos órganos y tejidos,
condicionando alteraciones funcionales y estructurales, según la
localización e intensidad del depósito
Historia: En el
siglo XIX, los padres de la patología moderna Rudolf Virchow
(1821-1902) y Carl F. Rokitansky (1804-1878),habían observado en
algunas autopsias, la presencia de un proceso infiltrativo en
diversos órganos de la economía, producido por una sustancia amorfa
denominando al proceso degeneración lardacea,(del latín, Laridum-
semejante a la manteca),posteriormente al conservar dichos órganos
en yodo, se comprobó que adquirían una coloración azul semejante al
almidón, fue así
como se comenzó a utilizar el término Amilosis o Amiloidosis (del
griego Amylon, almidón. Eidos, forma),posteriomente se observó que
esta sustancia se encontraba con frecuencia en autopsias de
pacientes que habían padecido una enfermedad inflamatoria o
infecciosa crónica, constatándose que era una sustancia del matriz
extracelular formada por ácido condroitin sulfúrico y otras
proteínas mal definidas de origen reactivo.
ASPECTOS
GENERALES
La amiloidosis se caracteriza por el depósito de material proteico
autólogo, fibrilar, con estructura molecular terciaria en
disposición B-plegada, responsable de su carácter insoluble y de su
resistencia a la digestión proteolítica. Esta sustancia, se
caracteriza porque presenta un componente constante, llamado
componente P, que deriva de una glicoproteina plasmática, de
síntesis hepática y que forma parte de la familia de las pentraxinas
(Amiloide P Sérico SAP); y un componente proteico variable que
constituye la base para la clasificación patogénica de la
amiloidosis; encontrándose tres tipos principales. El primer tipo,
tiene una secuencia N-terminal homóloga a una parte de la región
variable de una cadena ligera de inmunoglobulina, se denomina AL y
se presenta en la Amiloidosis primaria (AL) y en la asociada a
Mieloma Múltiple. El segundo tipo tiene una secuencia N-terminal
específica de una proteína no inmunoglobulina denominada proteína AA
y se presenta en pacientes con Amiloidosis Secundaria (AA).El tercer
tipo, se asocia con polineuropatía amiloidea familiar, es
generalmente una molécula de transtiretina (prealbumina) que tiene
una sola sustitución de aminoácido, Amiloide transtiretina (ATTR).
INCIDENCIA Y
PREVALENCIA
La amiloidosis es una enfermedad infrecuente; alrededor del 75% de
los pacientes , tienen una AL, el 5% del total de los individuos
afectados padecen AA, y menos del 5% desarrollan una amiloidosis
familiar (AF). Las personas afectadas por AL, generalmente son
mayores de 40 años y es más frecuente en el sexo masculino. Su
incidencia aproximada es de 8 personas por cada millón de habitantes
por año.
FORMAS DE
PRESENTACIÓN
a) Amiloidosis
primaria (AL): se vincula con el Mieloma de células plasmáticas
en un 80% de los casos y también con otras discrasias sanguíneas.
Cuando se asocia con Mieloma Múltiple existe producción de cadenas
ligeras de inmunoglobulinas con predominio de las Lambda sobre las
Kappa, en una proporción 2:1, con tendencia a formar estructuras
fibrilares que adoptan una distribución beta plegada.
b) Amiloidosis
Secundaria reactiva o adquirida (AA): Se observa como
complicación de una enfermedad crónica de base, infecciosa (TBC-
Bronquiectasias - Osteomielitis - Lepra ) o inflamatoria (Artritis
Reumatoide - Espondiloartritis, LES, Fiebre Mediterránea Familiar,
etc. ); la amiloidosis AA está formada por la proteína fibrilar AA (
proteína amiloide A ) con una estructura no inmunoglobulínica
compuesta por 76 aminoácidos con PM de 8.500 daltons. La proteína AA
deriva de un precursor de síntesis hepática denominado “precursor
sérico de la proteína amiloide A” (SAP), que circula en plasma unido
a la lipoproteína HDL3. El SAP es un reactante de fase aguda, con
incrementos marcados en caso de estímulos inflamatorios o necrosis
tisular, mediada a través de diversas citoquinas como interleucina-1
y factor de necrosis tumoral B. Se demostró, tanto in vitro como in
vivo, la transformación del SAP en proteína AA, por proteolisis
enzimática, fenómeno que tiene lugar en el macrófago.
En esta forma de
amiloidosis, el tratamiento de la enfermedad de base puede
enlentecer o frenar la progresión de la enfermedad.
c) Amiloidosis
Familiar o Hereditaria: se encuentra asociada con la presencia
de una proteína prealbúmina que en condiciones normales cumple la
función de transportar tiroxina y la proteína fijadora de retinol
que actualmente se denomina Transtiretina. Es el mayor constituyente
de los depósitos de amiloides a nivel de los nervios periféricos,
produciendo polineuropatías y/o miocardiopatía amiloidea familiar.
Las polineuropatías amiloidóticas familiares (PAF), son enfermedades
que se heredan de manera dominante.
d) Otras formas
de Amiloidosis: incluyen la focalización del depósito de
amiloide, como por ejemplo en la enfermedad de Alzheimer (proteina
beta amiloide depositada en el cerebro). Formas ligadas a la beta-2-microglobulina
se asocian a personas que han sido dializadas por mucho tiempo.
CLASIFICACIÓN
La clasificación de amiloidosis es la propuesta en 1990 por el
Nomenclature Committe Of The Internacional Society For Amyloidosis (NCISA),
donde indica que los depósitos de amiloide se deben clasificar
utilizando la mayúscula A de amiloide, como primera letra de
designación seguida por la denominación de la proteína. La
amiloidosis se puede clasificar entonces, de acuerdo a dos
criterios:
a) por la distribución de los depósitos amiloides, en formas
localizadas o sistémicas,
b) por la proteína
fibrilar constituyente, específica de cada variedad.
Entre las formas sistémicas principales se encuentran:
-
Amiloidosis
primaria (AL),
-
Amiloidosis
secundaria (AA)
-
Amiloide
transtiretina (ATTR)
Entre las formas
localizadas se encuentran las,
ANATOMÍA
PATOLÓGICA
Microscopía
Óptica: los depósitos de amiloide se tiñen de color rosa con
hematoxilina-eosina y se observa metacromasia con el violeta de
genciana. Con la tinción de Rojo Congo presentan una birrefringencia
verde manzana muy característica cuando se aplica sobre cortes
tisulares y se visualiza bajo luz polarizada.
Microscopía Electrónica: El amiloide está compuesto
por una red de fibrillas no ramificadas de 75 a 100A° unidas entre
sí. Estas fibrillas están dispuestas en antiparalelo ( estructura
beta plegada). Todas las formas de amiloidosis son rojo Congo
positivas y lo que determina el tipo de amiloidosis es el estudio
inmunohistoquímico.
CLÍNICA
Los signos y
síntomas son inespecíficos, determinados por el órgano o el sistema
afectado, y en algunos casos pueden estar enmascarados por la
enfermedad subyacente o la medicación.
a) Manifestaciones
Neurológicas:
-Sistema nervioso
central: Los depósitos de amiloides generan tres tipos de lesiones:
placas seniles o neuríticas, ovillos de degeneración neurofibrilar y
lesiones vasculares; que podrían estar relacionadas con la demencia
tipo Alzheimer.
Así mismo, se demostró que las mutaciones de la proteína precursora
del amiloide Beta (ABPP) estarían asociadas con la producción de
hemorragias cerebrales hereditarias.
-Sistema nervioso
periférico: Es frecuente encontrar: mononeuropatias, mononeuropatias
múltiples, polineuropatía mixta a predominio sensitivo o motor y
disautonomías. Una mención especial merece el síndrome del túnel
carpiano, que puede ser la primera manifestación de una amiloidosis
sistémica.
b) Manifestaciones
oculares: Están representadas por la opacidad amiloide en el cuerpo
vitrio y deformidades festoneadas bilaterales en los bordes
pupilares.
c) Manifestaciones endocrinológicas: Son frecuentes las Tiroiditis y
la Enfermedad de Addison.
d) Manifestaciones cardiovasculares: Son frecuentes y pueden
presentarse bajo cuatro formas clínicas: Míocardiopatía restrictiva,
Insuficiencia cardíaca congestiva, Hipotensión ortostática y
Arritmias con trastornos en la formación y conducción del impulso
nervioso. Es necesario destacar que el 9% de los casos, se presenta
con claudicación mandibular, síntoma clínico que generalmente es
atribuido a la enfermedad de Horton.
f) Alteraciones Respiratorias: La AL suele presentar compromiso
pulmonar en un 50 a un 70% de los casos, y la AA en un 20%. El
depósito de amiloide puede llevar a obstrucción de la vía aérea y
producción de atelectasia. Los Amiloidomas, son lesiones nodulares
múltiples entre 5 y 15 cm de diámetro, el 65% se localizan en forma
bilateral y el 25% en forma unilateral, pueden cavitarse o
calcificarse y crecen lentamente en el curso de los años hasta
hacerse sintomáticos. El compromiso intersticial difuso es
infrecuente con un patrón funcional de tipo restrictivo. La
afectación pleural se expresa generalmente como síndrome pleural.
Puede existir un
trastorno del sueño de causa respiratoria, con ronquido primario o
simple, síndrome de resistencia de las vías aéreas respiratorias y
síndrome de apnea del sueño. Con la macroglosia se produce
obstrucción de la faringe retropalatina y retrolingual.
g) Manifestaciones Dérmicas: Las máculas son manifestaciones
frecuentes que consisten en manchas marrones oscuras o grises de 2 a
3 mm. de diámetro, que se caracterizan por ser pruriginosas,
generalmente localizadas en tórax, extremidades
y cara.
-Amiloidosis
papular y liquenosa: Estas lesiones son frecuentes y muy
pruriginosas, localizadas preferentemente en el cuero cabelludo,
frente, tronco, lugares de extensión de las articulaciones y dorso
de los pies. El síndrome ano-sacral se caracteriza por máculas
hiperpigmentadas y pápulas liquenoides dispersas por la piel
perianal. Puede existir excepcionalmente vitiligo.
-Amiloidosis
nodular: Es forma más común en mujeres y se expresa por múltiples
nódulos rosa amarronados localizados en el cuero cabelludo, la cara,
tronco, extremidades y zonas genitales, tienen una apariencia laxa y
su superficie puede ser atrófica o ulcerada. Cuando la amiloidosis
se asocia a Mieloma múltiple y a otras gammapatías monoclonales, se
observan en piel y mucosa manifestaciones hemorragíparas, esto
ocurre principalmente en el párpado superior de los ojos y en las
manos, pero pueden aparecer en regiones nasolabiales, cavidad oral,
cuello, axila, ombligo y región genital.
h) Alteraciones Hematológicas: Entre las alteraciones descriptas se
encuentran: disminución de la antitrombina III, proteínas C y S,
disminución de algunos factores de la coagulación (X, XI y XII) por
excreción urinaria y aumento de otros factores (V; VII; VIII; X;
XIII), hiperreactividad plaquetaria , aumento de la viscosidad
sanguínea, hipofibrinigenemia, hiperfibrinólisis, disfibrinogenemia,
inhibición de la conversión del fibrinógeno a fibrina. Cuando la
amiloidosis se encuentra asociada a síndrome nefrótico, puede
producir trombosis de las venas renales en un 35% de los casos
siendo la mayor causa de mortalidad.
i) Alteraciones Músculo-esqueléticas: Puede existir poliartritis que
simula artritis reumatoidea. En algunos casos puede haber
deformidades y contracturas. Se ha destacado como signo importante
el edema dorsal de las manos de causa infiltrativa, con o sin
artritis. La infiltración muscular conduce a un endurecimiento y con
apariencia de hipertrofia, que en el hombro da lugar al signo de la
charretera (similar a la luxación acromio-clavicular).
j) Manifestaciones
Digestivas y de Glándulas Anexas: La amiloidosis Gastrointestinal,
puede causar anomalías de la motilidad en todo el tracto
digestivo, malabsorción, hemorragias o pseudoobstrucción. La
macroglosia, se caracteriza por ser no geográfica, es frecuente en
la AL, y en la relacionada con el Mieloma múltiple. La amiloidosis
del hígado produce hepatomegalia, pero rara vez ictericia. Los
resultados de las pruebas de función hepática suelen ser normales.
Puede presentarse a veces hipertensión portal.
k) Manifestaciones
renales: El compromiso renal es prácticamente constante (90%). La
afección glomerular es la más frecuente, con desarrollo de síndrome
nefrótico y deterioro de la función renal progresiva hasta llegar a
insuficiencia renal
crónica. En casos excepcionales, los depósitos de sustancia amiloide
son predominantemente tubulares, produciendo diversos síndromes.
PRUEBAS COMPLEMENTARIAS
a) Laboratorio:
Los análisis de rutina son inespecíficos, dependiendo del órgano
afectado.
b) RX de tórax:
Predomina el patrón intersticial o nodular.
c) ECG: El bajo
voltaje generalizado es muy sugerente de amiloidosis, también
existen anomalías en la conducción auriculoventricular e
interventricular.
d)
Ecocardiograma bidimensional: Puede observarse un engrosamiento
simétrico de
las paredes del ventrículo izquierdo y del tabique interventricular
con hipocinesia y disminución del tamaño de las cavidades
izquierdas. La infiltración miocárdica por amiloide se traduce por
una imagen patognomónica consistente en un granulado brillante (granular
sparkling) en la pared del ventrículo izquierdo y septum
interventricular.
e) Seroinmunología:
Se encuentra componente monoclonal en el 90% de los casos.
f) Estudios
radioisotópicos: La marcación del componente O del amiloide con
I123, ha demostrado una gran sensibilidad y especificidad, no
solamente en el diagnóstico, sino también en el seguimiento y
control.
DIAGNÓSTICO
La amiloidosis es
un diagnóstico de sospecha. La asociación de macroglosia no
geográfica y de síndrome del túnel carpiano es muy sugerente de
amiloidosis. El procedimiento diagnóstico inicial consistirá en una
biopsia de piel que incluya grasa subcutánea, esta es positiva en el
80% de los casos. Si la biopsia resulta negativa, el siguiente paso
consiste en la práctica de una biopsia de la mucosa rectal, que es
positiva en el 70% de los casos. Si tras estos procedimientos no se
llega al diagnóstico, se practicará una biopsia del órgano
presumiblemente afectado. Para tipificar la amiloidosis se efectuará
el estudio inmunohistoquímico utilizando Anticuerpos (Ac) frente a
la proteína A, cadenas ligeras Kappa y Lambda, Transtiretina (prealbumina)y
B2 micro globulina.
El diagnóstico
diferencial depende del órgano comprometido o del complejo
sintomático que presente la enfermedad.
EVOLUCIÓN Y
PRONÓSTICO
La evolución de la
amiloidosis es difícil de comprobar debido a que casi nunca se
conoce con precisión el inicio de la misma. La amiloidosis sistémica
tiene una supervivencia media de 20 meses, siendo la causa principal
de muerte la insuficiencia renal y cardiaca. La amiloidosis que
debuta con Mieloma o que presenta inicialmente insuficiencia
cardiaca, la sobrevida, por termino medio, es de 7 a 8 meses y en la
que presenta inicialmente neuropatías o claudicación mandibular es
de alrededor de 40 meses. El 5% de los pacientes desarrollará
leucemia aguda o síndromes mielodisplásicos. Dentro de las
complicaciones más frecuentes destacan; insuficiencia cardíaca,
insuficiencia renal e insuficiencia respiratoria; todas ellas pueden
ser mortales.
TRATAMIENTO
La diversidad
etiológica y patogénica de la amiloidosis sistémica impide poder
generalizar pautas terapéuticas comunes. El enfoque terapéutico se
basa en tres objetivos: a) reducir la síntesis de la proteína
precursora de las fibrillas amiloide, b) evitar el depósito y
polimerización de la misma en las fibrillas amiloide, c) tratamiento
sintomático de los órganos afectados.
Por el momento el
tratamiento estándar para los pacientes que no son candidatos al
trasplante de células madre (que es la forma más agresiva de
tratamiento pero que está recibiendo un gran empuje -ver
enlace externo a la cita-),
es la asociación de Melfalán oral y prednisona con el 65% de
sobrevida al año (enlace
externo a la cita). La
probabilidad de alcanzar una respuesta terapéutica es mayor si el
tipo de cadena ligera es Kappa. Para algunos autores, existe
respuesta favorable en alrededor del 20% con melfalán en dosis de
0,15 mg/kg/día, más prednisona 0,8 mg/kg/día, durante 7 días, cada 6
semanas durante 24 a 36 meses.
Estos autores refieren que el mayor porcentaje de éxitos 39%, se
obtuvo en pacientes con síndrome nefrótico, función renal conservada
y sin compromiso cardíaco. La colchicina solo parece ser eficaz en
los casos de amiloidosis debida a fiebre mediterránea familiar o
para prevenir el deterioro de la función renal, aunque algunos
pacientes refieren mejorías empíricas, por lo que no debe rechazarse
su utilización compasiva.
Una forma de
Talidomida, la
Lenalidomida y el
Bortezomib (inhibidor del proteasoma), han demostrado un cierto
grado de efectividad en el tratamiento.
El tratamiento de
las alteraciones hematológicas es dificultoso ya que no responden a
la infusión de plasma, por tener bajas concentraciones de factor X y
la plasmaféresis o la aféresis de granulocitos tienen efectos
transitorios aunque algunos autores los reclaman como esperanzadores
(enlace
externo a la cita).
Resulta
imprescindible para realizar trasplante la selección de pacientes
limitando la indicación para aquellos con afección de 1 o 2 órganos
y sin cardiopatía complicada.
En la amiloidosis
familiar que cursa con polineuropatías, el trasplante hepático ha
resultado eficaz. La afectación renal, puede requerir tratamiento
dialítico y/o trasplante. En formas agresivas de AL con grave
compromiso del corazón se han conseguido algunos éxitos con el
trasplante cardíaco. Actualmente no se cuenta con un protocolo
establecido de aceptación universal para transplante con órganos en
amiloidosis, esto depende de cada caso, extensión y estadio
evolutivo de la enfermedad.
a Le
recomendamos que acceda a nuestro
Foro de Pacientes, donde podrá contactar con otros afectados y
con profesionales, obteniendo información veraz y contrastada.
a
Acceda a una Guía Clínica (en inglés)
sobre amiloidosis con actualización en el 2004. -enlace externo-
a
Acceda a información sobre
Ensayos Clínicos en Amiloidosis (enlace externo).
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